Alcoholes
Alcoholes Logró llegar hasta la orilla
Y se quedó dormido inerte
De cara al inconstante cielo
Junio tu sol ardiente lira
Quema mis dedos doloridos
Triste y melódico delirio
Deambulo por París hermoso
Sin atreverme a sucumbir
En él los domingos resultan
Eternos y los organillos
Sollozan en los patios grises
Las flores las torres de Pisa
Se inclinan en cada balcón
Noches ebrias de la ginebra
Flameante de la electricidad
Con chispas verdes sobre el lomo
Los tranvías te ponen música
A su locura maquinal
Los cafés ahumados te expresan
Todo el amor de sus gitanos
De sus sifones constipados
De sus mozos en taparrabo
A ti a ti que tanto amé
Canto layes para las reinas
Las elegías de mis años
Himnos de esclavo a las murenas
La romanza del malamado