El mundo de Guillaume Apollinaire
El mundo de Guillaume Apollinaire A Maurice Raynal
Tendida junto al cementerio
La casa de los muertos lo enmarcaba como un claustro
Dentro de sus vitrinas
Semejantes a las de las casas de modas
En lugar de sonreír de pie
Los maniquíes gesticulaban para la eternidad
Llegado a Munich hace quince o veinte días
Había entrado por primera vez y por azar
En ese cementerio casi desierto
Y castañeteaba los dientes
Frente a toda esa burguesía
Expuesta y vestida lo mejor posible
Esperando la tumba
De pronto
Veloz como mi memoria
Los ojos volvieron a encenderse
De celda de vidrio en celda de vidrio
El cielo se pobló con un Apocalipsis
Vivaz
Y la Tierra chata hasta el infinito
Como antes de Galileo
Se cubrió de mil mitologías inmóviles
Un ángel con diamante quebró toda vitrina
Y los muertos me rodearon
