El mundo de Guillaume Apollinaire
El mundo de Guillaume Apollinaire Para no dudar si se es friolento o no
Oh gente que conozco
Me basta oír el ruido de sus pasos
Para poder indicar para siempre la dirección que han tomado
Me bastan todos esos para darme el derecho
De resucitar a los otros
Un día me esperaba a mí mismo
Me decía Guillaume es tiempo de que vengas
Y con un paso lírico se adelantaban los que amo
Entre los cuales yo no estaba
Los gigantes cubiertos de algas pasaban en sus ciudades
Submarinas donde las torres solas eran islas
Y ese mar con las lumbres de sus profundidades
Corría sangre de mis venas y hacía latir mi corazón
Después sobre la Tierra venían mil pueblos blancos
Donde cada hombre tenía una rosa en la mano
Y el lenguaje que inventaban al caminar
Lo aprendí de su boca y lo hablo todavía
El cortejo pasaba y allí busqué mi cuerpo
Todos sobrevenían y no era yo mismo
Llevaban uno a uno los pedazos de mí mismo
Poco a poco me hicieron como se alza una torre
Se amontonaban pueblos y aparecí yo mismo