El mundo de Guillaume Apollinaire
El mundo de Guillaume Apollinaire A Jean Sève
En Bacharach había una hechicera rubia
Que a la redonda hacía morir de amor a todos
El obispo la cita ante su tribunal
De antemano la absuelve debido a su belleza
Oh bella Loreley de ojos de pedrerías
A qué mago se debe esa tu hechicería
Me cansé de vivir y mis ojos malditos
A todo el que me mira obispo hacen morir
Mis ojos son de fuego y no de pedrerías
Echad echad al fuego a esa hechicería
Yo ardo en esas llamas oh bella Loreley
Que te condene otro a mí me has embrujado
Obispo usted se burla Ruegue por mí a la Virgen
Hágame pues morir y que Dios lo proteja
Ha partido mi amante hacia un país lejano
Hágame pues morir puesto que no amo nada
Mi corazón me daña es preciso que muera
Si yo a mí me mirara yo también me muriera
Mi corazón me daña desde que él ya no está
Mi corazón me daña desde el día que se fue
El obispo llamó tres señores con lanzas
Conduzcan al convento a esta loca mujer
Vete Lore demente ve Lore de ojos trémulos
Tú serás una monja vestida en negro y blanco
Y partieron después en camino los cuatro
