El mundo de Guillaume Apollinaire
El mundo de Guillaume Apollinaire La obra poética de Apollinaire se concreta en dos libros capitales, que él llegó a ver editados en vida. La primera edición de Alcoholes, que reunÃa —como el mismo autor se encargó de hacer notar— poemas escritos entre 1898 y 1913, fue publicada en ParÃs con el sello del Mercure de France, e ilustrada con un retrato del autor por Pablo Picasso. No es por casualidad que el libro se abre (al igual que esta misma antologÃa) justamente con «Zona». En ese largo y bello poema de ritmo y calidad cinematográficas, que inaugura precisamente — aunque sin aspavientos de descubridor —toda una vasta y dilatada «zona» para la poesÃa de nuestro siglo, se incluye (al mismo tiempo que se la encarna) algo mucho más trascendente que una mera arte poética en el estilo conocido hasta entonces. Los amplios versos sabiamente escandidos, que no desdeñan recurrir a los usos del lenguaje cotidiano sin dejar de constituir —y hasta por eso mismo— una auténtica muestra de la mejor literatura de vanguardia, constituyen también, de manera instantánea y visionariamente lúcida, la apropiación de un «campo», de un dominio de acción y creación, de alcances a la vez más profundos y más vastos, y donde campea una ética implÃcita cuyo acento nunca premeditado está puesto sobre la enamorada celebración de la vida. Celebración que se encarna en un lirismo memorable (como en el magnÃfico «Poema leÃdo en la boda de André Salmón»), ese lirismo que a lo largo de las páginas de Alcoholes se desplegaba por primera vez.
