El mundo de Guillaume Apollinaire
El mundo de Guillaume Apollinaire Dos lagos negros
Entre una selva
Y una camisa al Sol
Boca abierta sobre un armonio
Era una voz hecha de ojos
Mientras arrastra pequeñuelos
Una viejecita de nariz puntiaguda
Admiro la olla de esmalte azul
Pero la rata penetra en el cadáver y ahí se queda
Un señor en mangas de camisa
Se afeita cerca de la ventana
Silbando una canción que no sabe muy bien
Eso es toda una ópera
Tú que te vuelves hacia el rey
Es que Dios querría morir aún
