El paseante de las dos orillas
El paseante de las dos orillas Con grande firmeza corrimos, / Por ver Nuestro dulce Redentor / Y creador / Y hacedor; / Tenía, que Dios sepa, / De banderas gran necesidad; / Yacía en el belén / Sobre una brizna de heno (estribillo).
Su madre con aqueste estaba / Un viejo lo alumnaba / Que en nada semejaba / Al bonito delicado / No era su padre / Lo supe por sus morritos / Se parecía a la madre / Pero aún más bonito es él (estribillo).
Así, un paquete grande teníamos / De víveres para un banquete; / Pero el fino / De Jean Huguet / Y una gran galga / Dejaron el tarro destapado / Después la pastora fue / Que dejó la tapa abierta (estribillo).
De alborozarnos no cesamos; / Yo una ovejita le di; / Al pequeño niñito / Un malvís / Le dio Péronnelle, / Y Margot leche le dio / Una pequeña escudilla / Con un velo cubierta (estribillo).
Ahora, oremos todos al Rey de Reyes / Que nos dé a todos feliz Navidad / Y mucha paz / Que nuestras fechorías, / No tenga en memoria / Nuestros pecados perdone, / A aquellos del Purgatorio / Que sus pecados borre.
Aquí tenemos un villancico delicado y delicioso del que lamento no haber anotado más que este pasaje:
Yo me levanté una mañanita / Que el alba la blanca manteleta vestía. / Cantemos Navidad, Navidad al niño / Cantemos de nuevo al niño.
Y este villancico híbrido: