Manifiesto Cubista
Manifiesto Cubista Libres espectadores, no abandonaremos nuestra vida por nuestra curiosidad.
Los contrabandistas de las formas no defraudarán nuestras estatuas de sal ante la aduana de la razón.
No vagaremos por el porvenir desconocido, que, separado de la eternidad, no es más que una palabra destinada a tentar al hombre.
No nos extenuaremos por aferrar el presente demasiado fugaz. Éste no puede significar para el artista más que la máscara de la muerte: la moda.
El cuadro existirá ineluctablemente.
La visión será entera, completa y su infinito, en lugar de señalar una imperfección, sólo hará remontarse la relación de una nueva criatura con un nuevo creador, y nada más.
Sin lo cual no habrá unidad, y las relaciones entre los distintos puntos del lienzo con diferentes temperamentos, con diferentes objetos, con diferentes luces, no mostrarán más que una multiplicidad de desemejanzas sin armonÃa.
Porque si puede haber un número infinito de criaturas que testimonia cada una por su propio creador, sin que ninguna ocupe el espacio de las que coexisten, es imposible concebirlas simultáneamente y su muerte proviene de su superposición, de su mezcolanza, de su amor.
Cada divinidad crea su propia imagen: asà también los pintores.