Seleccion poetica
Seleccion poetica Sedientos como tú en las viñas eternas
Surgirán de la tierra y vendrán por los aires
Para beber mi vino dos veces milenario
La Mosela y el Rin se unen en silencio
Es Europa que ruega dÃa y noche en Coblenza
Y yo que vagaba por el muelle en Auteuil
Cuando las horas caÃan a veces como pámpanos
Cuando llegó el momento oà la plegaria
Que unÃa la pureza de los dos grandes rÃos
Oh ParÃs tu vino es mejor que el
De nuestra orilla pero en el Norte las uvas se han dorado
Para esta sed terrible mis racimos
De vigorosos hombres sangran en el lagar
Beberás a largos tragos la sangre de Europa
Porque eres hermoso y el único que es noble
Porque es en ti que Dios tal vez devenir pueda
Y todos mis viñateros en esas bellas casas
Cuyas luces reflejan nuestras aguas nocturnas
En esas bellas casas tan blancas y tan negras
Sin saber que tú eres la realidad te loan
Pero nosotros manos lÃquidas unidas para el ruego
Llevamos hacia la sal nuestras ondas
Y entre nosotros la ciudad como entre unas tijeras
No refleja dormida ningún fuego en sus aguas