Fabulas en verso
Fabulas en verso Hoy cesan de la suerte los reveses:
A mÃ, aunque pecador flaco é indigno,
El piadoso cielo
De esta revelación me creyó digno.
Su cólera justÃsima depone,
Y para enviar al abrasado suelo
La lluvia deseada
Que cada cual implora,
Sola una condición sencilla impone.
«Que unánime dé el pueblo y libre voto
»Por el cual determine claramente
»De empezar á llover el dia y hora;
»Si asi no fuere, el pacto queda roto.»
Cuando esto oyó la gente
Cada cual á votar se precipita;
Uno quiere que llueva en seguidita.
Otro que el sol se vele con celaje;
Porque tiene que hacer cierto viaje,
Que le importa muy mas que la cosecha;
Votando asà que el dia
Siguiente ha de llover de su regreso.
No, le grita muy poco satisfecha
Una moza, par diez, no ha de ser eso,
Precisamente estoy de romerÃa.
Otro yerba segada
Tiene, y le harÃa el agua grave daño
Hasta verla encerrada;