Fabulas en verso
Fabulas en verso Pues nada tiene de estraño;
Tocándola te hará daño,
Mas destruyéndola no.
Si entre malvados te obliga,
A que vivieres la suerte,
Esta cualidad advierte
Que tienen como la ortiga.
Es el perverso insolente,
Porque es el bueno apacible;
Para el que tiembla temible.
Medroso para el valiente.
El supremo Hacedor pio,
Nególe gran corazón;
No sé si tendrá escepcion,
Pero es la regla, hijo mio.
