Fabulas en verso
Fabulas en verso Párase entonces la gente
Con desaliento profundo,
Mas cierto ingenio fecundo
Les propone un espediente,
Unase cada fragmento
Con diligencia oportuna.
Y de muchas piezas, una
Hágase, propia al intento,
Y si cada cual se esfuerza
Este consejo á seguir,
Habremos de conseguir
Nuestro objeto, unión es fuerza,
Esto ha dicho no se quien,
Y tan sublime verdad
Si es cierta en la humanidad.
Aqui lo será también.
Todos claman; ¡gran idea!
Y secundando él intento,
Cada cual en un momento
Piedra abundante acarrea.
El inventor muy paciente
Y diestro las va casando,
—Ya está, dice al fin juzgando
Que el tamaño es suficiente.
—¡Alzad! La suerte corona
Nuestra constancia y ardor! —
Levantan, pero oh dolor!