Fabulas en verso
Fabulas en verso Una y otra vez de asiento,
Mas parándose un momento
Formal espone una duda.
—¿Por qué será, padre mió,
Esto que siempre reparo?
¿Como está el arroyo claro
Y no lo está nunca el rio?
—Hijo, allà cerca del mar
Nace puro el arroyuelo,
Y nada encuentra en el suelo
Con que se pueda enturbiar.
Si hallare casualmente
Tierra que enturbiarle deba
Nunca á los mares la lleva
Su escasa y débil corriente.
Viene de lejanas tierras
Este rio caudaloso
Y por terreno fangoso
Y por montes y por sierras.
Y pasa por las ciudades
Cuya inmundicia, hijo mió,
Enturbia el agua del rio
Como el alma sus maldades.
Y mas la orilla dilata
Y cada vez mas potente
Su irresistible corriente
Todo al pasar lo arrebata.
