Dinero
Dinero CORIFEO. ¿De qué se trata y de dónde ha sacado eso que dice?
CARIÓN. Ha llegado aquí, ¡pedazo de imbéciles!, con un viejo sucio, jorobado, hecho un asco, lleno de arrugas, calvo, desdentado; y creo yo, ¡por el cielo!, que incluso descapullado.
CORIFEO. Tú, pico de oro, ¿cómo dices? Explícamelo otra vez. ¿Quieres decir que ése ha venido con un montón de riquezas?
CARIÓN. Que yo sepa, con un montón de calamidades seniles.
CORIFEO. ¿No esperas que nos vas a engañar y te vas a librar de pagarlo teniendo yo un bastón, verdad?
CARIÓN. ¿Es que creéis que yo soy un don nadie para todo y pensáis que no puedo decir nada al derecho?
CORIFEO. ¡Qué serio el mierda este! ¡Si tus canillas están pidiendo a gritos los cepos y los grilletes!
CARIÓN. Ahora mismo te ha tocado en suerte hacer de juez en el ataúd: ¡anda, muévete! Caronte te está dando tu credencial
[27].CORIFEO. ¡Ojalá revientes! Eres un cara y no tienes pizca de vergüenza: nos tomas el pelo y aún no has tenido agallas para explicarnos nada, ¡a nosotros!, que después de tanto trabajar y sin tiempo para nada, hemos venido aquí a toda mecha; ¡con tantas plantas de tomillo que hemos cruzado y sin tocarlas!