Dinero
Dinero CRÉMILO. ¡Por Deméter, qué delicia de vida esa que nos has contado!, hacer economÃas y trabajar como un burro, para no poder dejar ni para que te entierren.
POBREZA. Tú quieres tomártelo a broma y estar de guasa sin preocuparte de tomarlo en serio, sin darte cuenta de que yo hago a los hombres mejores que Dinero, tanto en su espÃritu como en su cuerpo: con él son gotosos, echan tripa, tienen piernas hinchadas y una obesidad descarada; a mi lado están delgados, con talle de avispa, y son terribles para sus enemigos.
CRÉMILO. Es que seguro que a fuerza de hambre les consigues ese talle de avispa.
POBREZA. Ahora voy a ocuparme de la virtud y os voy a hacer ver que la honradez vive conmigo, mientras que el descaro es cosa de Dinero.
CRÉMILO. SÃ, ¡muy honrado es robar y desvalijar!