Dinero
Dinero CARIÓN. (Al coro.) ¡Qué estupendo es nadar en la abundancia, amigos, sobre todo cuando uno no ha puesto nada de su parte! Un montón de cosas buenas se ha colado en nuestra casa sin que nosotros hayamos cometido ninguna injusticia
[74]. En esas condiciones ser rico es una maravilla, desde luego. El arcón está lleno de harina blanca, las ánforas, repletas de oloroso vino tinto. Todas nuestras arquetas están colmadas de plata y oro: ¡un asombro! El aljibe está lleno de aceite, los esencieros rebosan de perfume y el desván está colmado de higos secos. Cada vinagrera, cada plato y cada tartera es ahora de bronce. Las fuentes del pescado, desportilladas, pueden verse ahora de plata. Nuestra lámpara se ha vuelto de marfil en un dos por tres. Los criados jugamos a pares o nones con monedas de oro. Y ya no nos limpiamos el culo con piedras, sino cada vez con tallos de ajo, que es más fino. Ahora el amo dentro de casa está, coronado, sacrificando un cerdo, un macho cabrÃo y un carnero. A mà el humo me ha echado fuera; ya no era capaz de aguantar dentro más tiempo, que me mordÃa los párpados.(Entra en escena un hombre honrado con un esclavo que trae una capa y unas zapatillas.)
HOMBRE HONRADO. SÃgueme, chico, para que lleguemos hasta el dios.