Dinero
Dinero DELATOR. AquÃ, vosotros, que se me acerque el que quiera.
CARIÓN. Pues ése soy yo
[81]. (Le quita la capa y el calzado al DELATOR. El testigo sale corriendo.)DELATOR. ¡Pobre de mÃ, que me desnudan a pleno dÃa!
CARIÓN. Es que a ti te parece bien comer a cuenta de meterte en asuntos ajenos.
DELATOR. (Al testigo, creyendo que está presente). ¿Ves lo que está haciendo? Te tomo por testigo de esto.
CARIÓN. ¡Pero si ha salido huyendo el testigo que traÃas!
DELATOR. ¡Maldición!, ¡solo y cercado!
CARIÓN. ¿Ahora gritas?
DELATOR. ¡Maldición y maldición!
CARIÓN. (Al HOMBRE HONRADO.) Dame tu capa raÃda, para que se la ponga al delator este.
HOMBRE HONRADO. No puede ser, que está consagrada a Dinero hace tiempo.
CARIÓN. ¿Y dónde mejor lugar para consagrarla que en este tÃo sinvergüenza y ladrón? (Se la pone al DELATOR.) Dinero merece que lo adornemos con capas más señoriales.
HOMBRE HONRADO. ¿Y qué vamos a hacer con las zapatillas? Tú dirás.
CARIÓN. Ahora mismo se las voy a colgar en la frente a éste, como si fuera un acebuche.