Dinero
Dinero VIEJA. Para lo viejo que eres me parece que no tienes mucho sentido.
MOZO. A lo mejor te está haciendo la corte y te soba las tetas creyendo que yo no me entero.
VIEJA. No, por Afrodita, a mà no, ¡hijo de perra!
CRÉMILO. No, por Hécate, ni hablar. Loco estarÃa. Pero en fin, muchacho, no me parece bien que te portes asà con esta jovencita.
MOZO. Pero si la quiero muchÃsimo.
CRÉMILO. Pues ella bien que te acusa.
MOZO. ¿De qué me acusa?
CRÉMILO. Afirma que eres un descarado y que le dices: «Un dÃa fueron bravos los milesios».
MOZO. Yo por ella no voy a pelearme contigo.
CRÉMILO. ¿Por qué?
MOZO. Por respeto a tus años, pero conste que a ningún otro se lo permitirÃa. Ahora coge a tu chica y vete tan feliz.
CRÉMILO. Ya sé yo, ya sé yo de qué vas: lo que quieres es librarte de ella.
VIEJA. ¿Quién es el que se va a quedar conmigo?
MOZO. Yo no podrÃa tener trato con una tÃa jodida por estos trece mil. (Señala a los espectadores)
[92].