Las Avispas
Las Avispas BDELICLEÓN.-Ya se conoce, por Zeus, pues es la que despide el humo más acre. Ea, adentro pronto. ¿Dónde está la tapa de la chimenea? Adentro he dicho. Encima, para mayor seguridad, pondré esta vigueta. Busca ahora otra salida; soy el más desdichado de los hombres: mañana podrán llamarme !el hijo del ahumado![17].
SOSIAS.-Empuja la puerta. Aprieta ahora mucho y fuerte. Allá voy yo también. Ten mucho cuidado con la cerradura y el cerrojo, no vaya a roer el pestillo.
FILOCLEÓN.-(Detrás de la puerta.) ¿Qué hacéis? ¿No me dejáis ir al tribunal, grandÃsimos bribones, y Dracóntides[18] será absuelto.
BDELICLEÓN.-¿Y te causará mucha pena, no es eso?
FILOCLEÓN.-El oráculo de Delfos, un dÃa que le consulté, me predijo que morirÃa cuando se me escapase un acusado[19].
BDELICLEÓN.-¡Oh Apolo, patrono nuestro, vaya un oráculo!
FILOCLEÓN.-Vamos, por piedad, déjame salir o reviento.