Las Avispas
Las Avispas EL CORO.-Y los que te atravesarán a tí. Ea, dirijámonos todos contra él; acometámosle con el aguijón desenvainado, en buen orden, llenos de ira y de furor, para que conozca al fin a qué enjambre ha irritado.
XANTIAS.-¡Maldición! Va a haber pelea; tiemblo al ver esos aguijones.
EL CORO.-Suelta a nuestro amigo; si no, yo te aseguro que has de envidiar a las tortugas la dureza de su concha.
FILOCLEÓN.-Ea, compañeros, rabiosas avispas, precipitaos unos con furia sobre sus nalgas; picadle otros los ojos y las manos.
BDELICLEÓN.-(Llamando a sus esclavos.) ¡Midas, Frigio, Masintias, acudid! ¡Sujetadle y no le soltéis por nada del mundo; si no, ayunaréis en el cepo! Ya sé yo que casi siempre es más el ruido que las nueces.
EL CORO.-Si no lo sueltas, te clavaré el aguijón.