Las Ranas
Las Ranas Porque la tal alcuza se adhiere a tus prólogos como el orzuelo a los párpados. Pero, por todos los dioses, pasa ya a ocuparte de la parte lírica de sus dramas.
EURÍPIDES
Puedo demostrar hasta la evidencia que sus cantos son perversos y llenos de las mismas repeticiones.
CORO
¿En qué parará esto? Ansioso estoy de saber qué censuras se atreverá a presentar contra sus infinitos y bellísimos cantos, tan superiores a los de los poetas del día; no acierto a comprender en qué podrá motejar a este rey de las fiestas de Baco (192), y le auguro una derrota.
EURÍPIDES
¡Sí! ¡admirables cantos líricos! Ahora se verá, pues voy a reunirlos todos en uno.
BACO
Y yo llevar la cuenta con estas piedrecitas.
EURÍPIDES
Aquiles (193), rey de Ftía, ¿por qué, si oyes
el estruendo feral de la matanza,
a aliviar sus trabajos, di, no vuelas? (194).
Nosotros, habitantes de este lago,
culto rendimos al astuto Hermes,
egregio fundador de nuestra raza,
y a aliviar sus trabajos tú no corres (195).