Las Ranas
Las Ranas ÉACO
¡Ah, infame, atrevido, sinvergüenza, canalla, más canalla que todos los canallas juntos, tú nos llevaste nuestro perro Cerbero retorciéndole el pescuezo, y escapaste con él estando yo encargado de su guarda. Pero ya has caído en mi poder: las negras rocas de la Estigia y el peñasco ensangrentado del Aquerón te cierran el paso; los perros vagabundos del Cocito y la Hidra de cien cabezas te desgarrarán las entrañas; la murena Tartesia (88) devorará tus pulmones; y las Gorgonias Titrasias (89) se llevarán entre las uñas, revueltos con los intestinos, tus sanguinolentos riñones (90). ¡Ah! corro a llamarlas.
JANTIAS
¡Puf! ¿Qué has hecho?
BACO
Una libación (91); invoca al dios (92).
JANTIAS
¡Qué ridiculez! Levántate pronto, antes de que algún extraño te vea.
BACO
Me siento desfallecer, ponme una esponja sobre el corazón (93).
JANTIAS
Toma.
BACO
Acércate.