Las Ranas
Las Ranas
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀
×
Crea tu biblioteca personal!
Si aún no tienes cuenta, registrarse es gratis y rápido. Al hacerlo, podrás guardar tus libros en tu biblioteca personal, y reanudar la lectura exactamente donde la dejaste, en cualquier dispositivo, sin descargas ni configuraciones adicionales.
Iniciar sesión o Registrarse
En segundo lugar, tú has inspirado tal afición a la charlatanería y las argucias, que las palestras están abandonadas, los jóvenes corrompidos (167), y los marineros se atreven a contradecir a sus comandantes; en mis tiempos no sabían más que pedir su ración de pan y gritar “¡Rippape!” (168)
(166) Sólo los ricos podían regalarse con pescado fresco. Ya hemos visto la estimación y alto precio a que se vendían las anguilas del Copáis.
(167) Aristófanes acusa de pederastia a los oradores y maestros de retórica.
(168) Grito de los marineros.
BACO
¡Oh! pues ahora, ya saben lanzar un flato (169) a la boca del remero del banco inferior y embrear a sus compañeros, y, cuando desembarcan, robar los vestidos al primer transeúnte, y pasarse el tiempo en discusiones, sin cuidarse de remar, dejando que la nave bogue a la ventura.
ESQUILO
👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon Reportar problema / Sugerencias