Acerca del Alma
Acerca del Alma Si la voz consiste en una cierta armonÃa, y voz y oÃdo son en cierto modo una sola cosa —si bien en cierto modo no son una y la misma cosa— y si la armonÃa consiste a su vez en una cierta proporción, necesariamente también el oÃdo ha de consistir en una cierta proporción. De ahà que cualquier exceso, tanto lo 30agudo como lo grave, destruya el oÃdo y cualquier exceso en los sabores destruya el gusto y lo excesiva426bmente brillante u oscuro destruya la vista en el caso de los colores y lo mismo el olor fuerte —ya sea dulce o amargo— en el caso del olfato: es porque el sentido consiste en una cierta proporción. De ahà también que las cualidades sensibles resulten placenteras cuando, 5puras y sin mezcla, caen dentro de la proporción: en tal caso, por ejemplo, lo agudo, lo dulce o lo salado resultan sin duda alguna placenteros. En general, sin embargo, lo mixto constituye mejor una armonÃa que lo agudo o lo grave. Para el tacto, a su vez, resulta placentero lo templado o fresco. El sentido, por su parte, es la proporción. Los excesos en lo sensible, en fin, producen ya dolor ya destrucción.