Acerca del Alma
Acerca del Alma El conocimiento intelectual y la sensación se dividen de acuerdo con sus objetos, es decir, en tanto que están 25en potencia tienen como correlato sus objetos en potencia, y en tanto que están en acto, sus objetos en acto. A su vez, las facultades sensible e intelectual del alma son en potencia sus objetos, lo inteligible y lo sensible respectivamente. Pero éstos han de ser necesariamente ya las cosas mismas, ya sus formas. Y, por supuesto, no son las cosas mismas, toda vez que lo que está en el alma no es la piedra, sino la forma de ésta. De donde resulta que el alma es comparable a 432ala mano, ya que la mano es instrumento de instrumentos[89] y el intelecto es forma de formas asà como el sentido es forma de las cualidades sensibles. Y puesto que, a lo que parece, no existe cosa alguna separada y 5fuera de las magnitudes sensibles, los objetos inteligibles —tanto los denominados abstracciones como todos aquellos que constituyen estados y afecciones de las cosas sensibles— se encuentran en las formas sensibles. De ahà que, careciendo de sensación, no serÃa posible ni aprender ni comprender. De ahà también que cuando se contempla intelectualmente, se contempla a la vez y necesariamente alguna imagen: es que las imá10genes son como sensaciones sólo que sin materia. La imaginación es, por lo demás, algo distinto de la afirmación y de la negación, ya que la verdad y la falsedad consisten en una composición de conceptos. En cuanto a los conceptos primeros, ¿en qué se distinguirán de las imágenes? ¿No cabrÃa decir que ni éstos ni los demás conceptos son imágenes, si bien nunca se dan sin imágenes?[90].