Acerca del Alma
Acerca del Alma Asà pues, y en términos generales, el animal —como queda dicho— es capaz de moverse a sà mismo en la medida en que es capaz de desear. Por su parte, la facultad de desear no se da a no ser que haya imaginación. Y toda imaginación, a su vez, es racional o sensi30ble. De esta última, en fin, participan también el resto de los animales.
Acerca de la relación existente entre la facultad motriz y otras a ella vinculadas
En relación con los animales imperfectos —es decir, aquellos que poseen únicamente el sentido del tacto— 434aqueda aún por examinar cuál es el elemento motor y si es posible o no que se den en ellos imaginación y apetito. La observación muestra, desde luego, que en ellos hay dolor y placer; ahora bien, de haber éstos ha de haber además y necesariamente apetito. En cuanto a la imaginación, ¿en qué medida cabe que exista en ellos?, ¿no será que, asà como sus movimientos son indefinidos, también aquélla existe en ellos pero de modo 5 indefinido?
