Obra biologica
Obra biologica En cuanto al hÃgado y al bazo, no se podrÃa saber correctamente. La causa de esto es que en los que poseen el bazo por necesidad, podrÃa parecer que éste es como un hÃgado bastardo, mientras que en los que no lo poseen por necesidad sino que es muy pequeño, como un mero vestigio, el hÃgado tiene, claramente, dos partes, y una tiende a situarse hacia la derecha y otra, más pequeña, hacia la izquierda. Por otro lado, en los ovÃparos es menos evidente que en aquellos, pero en algunos, asà como también en ciertos vivÃparos, aparece claramente separado, por ejemplo: en algunas regiones, las liebres parecen tener dos hÃgados, igual que diferentes peces y los selacios.
Por el hecho de que el hÃgado se sitúa, más bien, a la derecha [670a] ha surgido el bazo, de tal modo que, en cierta medida, aunque no demasiado, resulta necesario para todos los animales.
La razón de que la naturaleza de las vÃsceras sea doble es, como hemos dicho, que existen dos partes: la derecha y la izquierda. Cada una de ellas busca su semejante, por consiguiente, tienden a tener una naturaleza similar o gemela, y como aquellas partes son gemelas y se unen en una sola, también ocurre lo mismo con cada una de las vÃsceras.