Obra biologica
Obra biologica El conducto que sale de la vena no desemboca en la cavidad de los riñones sino que se pierde en su masa. Por lo cual, no hay sangre en sus cavidades ni se coagula después de la muerte. De la cavidad de los riñones parten dos robustos conductos no sanguíneos hacia la vejiga, uno de cada riñón, y de la aorta, otros fuertes y continuos. Están así para que la excreción de líquido procedente de la vena se dirija a los riñones, y el residuo producido por los riñones tras haber sido filtrado el líquido a través de su masa, fluya hasta el centro, lugar donde la mayoría de ellos tienen la cavidad (por eso, también es la víscera que peor huele). Desde el centro es separado ya, más bien como excremento, a través de estos conductos hacia la vejiga. La vejiga está amarrada a los riñones, pues hacia ella se dirigen, como hemos dicho, unos fuertes conductos. Los riñones existen por estas causas y tienen las funciones mencionadas.