Obra biologica
Obra biologica Unos animales tienen todo el conjunto de las vísceras mientras que otros, no. De qué clase son éstas y por qué causa existen, ya lo hemos explicado anteriormente. Sin embargo, difieren en los animales que las poseen. Todos los que poseen corazón no lo tienen igual ni, por así decir, ninguna de las demás vísceras.
El hígado, en unos animales, está muy partido, pero en otros, es de una sola pieza; esto se ve en primer lugar, en los propios sanguíneos vivíparos. La diferencia es aún mayor no sólo entre éstos sino también entre los peces y los cuadrúpedos ovíparos entre sí. Por el contrario, el de las aves es muy parecido al hígado de los vivíparos: su color es claro y sanguíneo como el de aquellos. La razón es que sus masas son muy transpirables y no contienen gran cantidad de excreción mala. Por eso, precisamente, algunos vivíparos tampoco tienen bilis. El hígado contribuye, en gran medida, a la templanza y salud del cuerpo. El fin de las vísceras reside, sobre todo, en la sangre, y el hígado es la víscera más sanguínea junto con el corazón. En la mayoría de los cuadrúpedos ovíparos y en los peces, el hígado es amarillento, y en algunos tiene un aspecto absolutamente pésimo, tal como también su masa tiene una mala constitución, por ejemplo: el del sapo, la tortuga y otros animales semejantes.
