Obra biologica
Obra biologica Por la misma causa también el estómago está dividido de tal manera y tiene tal cantidad de dientes. Cada uno de los huevos, que son como el cuerpo de un animal, debe corresponderse con el tipo de estómago, ya que de allí proviene el crecimiento. Si hubiera un solo estómago, o estarían muy separados o éste ocuparía toda la cavidad, de tal modo que el erizo no se podría mover ni llenar el recipiente de la alimentación. Pero como hay cinco intervalos [479], es necesario que el estómago, para corresponder a cada uno de ellos, esté dividido en cinco partes. Por la misma razón, también hay la misma cantidad de dientes. De esta manera, la naturaleza habría asignado una organización idéntica a las citadas [681a] partes.
Así pues, queda dicho por qué el erizo tiene un número impar de huevos y por qué son cinco. Por qué unos los tienen muy pequeños y otros, grandes, la razón es que éstos últimos son, por naturaleza, más calientes. El calor puede cocer mejor el alimento, por lo cual los que no son comestibles están más llenos de excremento. El calor de su naturaleza les procura más movimiento, así que comen y no permanecen quietos. Prueba de esto es que tales animales siempre tienen algo sobre las púas porque se mueven sin parar, pues utilizan las púas como pies.