Obra biologica
Obra biologica Sobre las partes internas de los cefalópodos, así como sobre las de otros animales, hemos hablado anteriormente [496]. En el exterior tienen el manto del cuerpo, que no presenta divisiones, y delante de éste, las patas, alrededor de la cabeza, entre los ojos y alrededor de la boca y los dientes. Los otros animales con patas las tienen tanto delante como detrás, y algunos en el costado, como los animales no sanguíneos con muchos pies. Una particularidad de este género es que tiene todas sus patas en la llamada parte delantera. La razón de esto es que su parte posterior está unida a la anterior, como ocurre con los gasterópodos entre los testáceos. Generalmente, los testáceos se parecen, por un lado a los crustáceos, y por otro, a los cefalópodos. Se parecen a los crustáceos en que tienen la parte terrosa en el exterior, mientras que la carnosa en el interior, sin embargo, la manera en que está compuesta la configuración de su cuerpo es parecida a la de los cefalópodos, en cierto modo en todos, pero especialmente en los gasterópodos que tienen la concha en espiral. Pues en ambos grupos la naturaleza es de la manera siguiente [497]: es como si uno los representase sobre una línea recta, igual que ocurre con los animales cuadrúpedos y los hombres. En lo alto de la línea recta, en el punto A, hay una boca, después, en el B está la garganta, en el C, el estómago. Desde el intestino hasta el orificio de salida del excremento, se engloba en el punto D. Así es en los animales sanguíneos. Y en torno a esta línea se halla la cabeza y el llamado tronco [498]. Las restantes partes las ha añadido la naturaleza para ayudar a éstas y para el movimiento, por ejemplo: los miembros anteriores y posteriores. Tanto en los crustáceos como en los insectos, la disposición en línea recta de las partes internas tiende a mantenerse de la misma manera, sin embargo, las partes externas que sirven para el movimiento difieren en sus funciones de las de los sanguíneos. Los cefalópodos y testáceos gasterópodos son parecidos entre sí pero opuestos a los anteriores. [685a] En efecto, el final se dobla hacia el principio, como si uno doblase la línea recta y llevase el punto D hasta el A. Al estar dispuestos así, el manto, que únicamente en los pulpos recibe el nombre de cabeza, rodea las partes internas de los cefalópodos. En los testáceos dicha parte es la concha en espiral. No difieren en ninguna otra cosa salvo en que en los primeros, el contorno es blando, mientras que en los segundos, la naturaleza ha rodeado la parte carnosa con algo duro, para protegerlos, a causa de su dificultad de movimiento. Por eso, en los cefalópodos y gasterópodos, el excremento sale cerca de la boca, pero en los cefalópodos se efectúa por debajo y en los gasterópodos por un lado.