Obra biologica
Obra biologica Todos estos animales poseen cuello porque tienen pulmón. Reciben el aire a través de la tráquea, que es larga. Como la parte entre la cabeza y los hombros recibe el nombre de cuello, la serpiente es la que menos de tales animales podrÃa parecer tener cuello sino lo análogo a él, al menos si esta parte debe distinguirse entre los lÃmites mencionados. Las serpientes presentan una particularidad respecto a animales congéneres y es que pueden girar la cabeza [692a] hacia detrás mientras el resto del cuerpo se queda quieto. La razón es que, igual que los insectos, pueden enroscarse; por consiguiente, sus vértebras son muy flexibles y cartilaginosas. Esto les ocurre necesariamente por esta causa y existe para lo mejor, para protegerse de los ataques por detrás. Como su cuerpo es largo y ápodo, está mal conformado para darse la vuelta y vigilar por detrás: no le sirve en absoluto levantar la cabeza y no poder girarla. Tales animales tienen, además, una parte análoga al pecho pero no poseen mamas ni allà ni en el resto del cuerpo, como tampoco la aves ni pez alguno. La causa es que ninguno de ellos tiene leche. La mama es un receptáculo como lo es un vaso de leche. Ni éstos ni ningún otro animal que no sea internamente vivÃparo tienen leche, porque ponen huevos y en el huevo se produce la nutrición que se corresponde con la leche de los vivÃparos. Se hablará más claramente sobre ello en los tratados Sobre la generación[517]. Respecto a la flexión de los miembros se ha investigado anteriormente en los tratados Sobre la marcha[518] de una forma común a todos.