Obra biologica
Obra biologica Asà pues, el principio del movimiento es, como se ha dicho, lo perseguible y lo evitable dentro de lo factible, y necesariamente el calor y el frÃo siguen a su pensamiento e imaginación. Lo triste es evitado mientras que lo agradable, perseguido (sin embargo, este hecho pasa desapercibido en las partes pequeñas) y casi todo tipo de [702a] dolor y placer están acompañados de cierto frÃo y calor. Esto es evidente a partir de las afecciones. Las osadÃas, temores, placeres amorosos y demás dolores y placeres corporales están acompañados de calor o frÃo, ya sea de forma local ya sea en el total del cuerpo. Los recuerdos y las esperanzas, que utilizan como imágenes tales sensaciones, son en mayor o menor medida, causa de las mismas. Por tanto, es también razonable que las partes internas y las relativas a los principios de las partes orgánicas [586] sean creadas cambiando de sólidos a lÃquidos y de lÃquidos a sólidos, y a blando y a duro alternativamente. Como esto sucede de esta manera y además, lo pasivo y lo activo tienen la naturaleza que hemos referido en numerosas ocasiones, cuando ocurre que uno es activo y el otro pasivo, y ninguno de ellos falla a su definición, inmediatamente uno actúa y el otro sufre [587]. Por eso uno piensa que tiene que andar y anda por asà decir al mismo tiempo, a no ser que alguna otra cosa lo impida. Las afecciones preparan convenientemente las partes orgánicas, el deseo, las afecciones y la imaginación, el deseo. Esta última se origina mediante el pensamiento o la sensación. Se produce de manera simultánea y rápida porque lo activo y lo pasivo se relacionan por naturaleza entre sÃ.