Obra biologica
Obra biologica No es el azar, sino la orientación hacia un fin, lo que en mayor medida se halla en las obras de la naturaleza, y el fin para el que se han constituido o generado ocupa aquí el lugar de la belleza [196]. Pero, si alguno considera indigna la observación de los demás animales, de igual modo debe considerar también la de sí mismo, pues no se pueden mirar sin gran repugnancia las partes que constituyen el género humano [197]: sangre, carne, huesos, venas y otras partes semejantes. Asimismo, tenemos que reconocer que, al tratar sobre cualquier parte o instrumento, no hacemos mención de la materia ni la consideramos como el objeto de estudio, sino que hablamos de la forma global, por ejemplo, acerca de una casa, no de los ladrillos, mortero o maderos. Así, respecto a la naturaleza, tratamos del compuesto y la sustancia en su conjunto, y no sobre las partes que jamás se dan separadas de la sustancia a la que pertenecen.