Obra biologica
Obra biologica Bajo las narices se encuentran los labios en los animales sanguíneos que tienen dientes. Las aves, como hemos dicho [338], tienen el pico óseo debido a la alimentación y a la lucha. En efecto, en una sola parte quedan reunidos los dientes y los labios, como si en el hombre se eliminasen los labios y se fundieran por un lado los dientes de arriba y por otro, los de abajo y se prolongase su tamaño hasta terminar en punta. Esto sería ya un pico de ave. En los demás animales, los labios existen para preservar y proteger los dientes, por eso, tal como tienen formada esta parte, así tienen los dientes de regulares y bellos o todo lo contrario. Los hombres tienen los labios blandos y carnosos y pueden ser separados y sirven, como otros labios, para proteger los dientes; es más, existen por su bien, pues los necesitan para hacer uso de la palabra. Como la naturaleza no les hizo la lengua semejante a la de los demás animales, la aprovecha para dos funciones, tal como hemos dicho que hace con muchas partes: la [660a] utiliza para percibir los sabores y para hablar, mientras que los labios los emplea para hablar y proteger los dientes. En efecto, la palabra que pronuncia la voz está compuesta de letras, pero la mayor parte de ellas no serían pronunciadas si la lengua no fuese así ni los labios estuviesen húmedos: unas se producen por impacto de la lengua y otras por la articulación de los labios. Para saber de qué clase son, cuántas hay y cuáles son sus diferencias es preciso consultar a los entendidos en métrica.