Obra biologica
Obra biologica La lengua de los animales se halla en la boca bajo el velo del paladar y es prácticamente igual en todos los animales terrestres; en otros grupos, sin embargo, es diferente no sólo entre ellos mismos sino también a la de los animales terrestres. La lengua humana es la que mayor libertad de movimiento tiene, además, es muy ancha y muy blanda para que pueda cumplir sus dos funciones: la de percibir los sabores (el hombre es más sensible que el resto de los animales, y la lengua blanda es la que mejor recibe la sensación porque es muy sensible al tacto y el gusto es una especie de tacto) y la de articular las letras, además, la lengua blanda y ancha resulta útil para el habla. Al ser de tal clase y tener gran libertad de movimiento, podría combinar y emitir cualquier tipo de sonido. Esto lo demuestran aquellos animales cuya lengua está muy sujeta: emiten sonidos torpes y balbucean, y esto supone un defecto para articular las letras.
