Obra biologica
Obra biologica Está bien también, que el conjunto de los cuernos se haya emplazado sobre la cabeza, pero no criticamos, como el Momo de Esopo [360], que el toro no tenga los cuernos en los hombros, lugar por donde [663b] podrÃa realizar golpes más violentos, sino en la cabeza, la parte más débil. Momo hizo estas crÃticas sin prestar demasiada atención. Del mismo modo que, si los cuernos creciesen en otra parte del cuerpo supondrÃan una carga porque no serÃan útiles en absoluto e impedirÃan muchas de sus funciones; asà serÃa también si creciesen en los hombros. No sólo se debe observar de dónde provienen los golpes más violentos sino también desde dónde llegan más lejos. Por consiguiente, como no tienen manos y es imposible llevarlos sobre los pies, y si estuviesen en las rodillas impedirÃan la flexión, es necesario que los tengan como los tienen actualmente, en la cabeza. De este modo, suponen, al mismo tiempo, menos impedimento para otros movimientos del cuerpo en general.