Obra biologica
Obra biologica Los llamados cefalópodos [468] y los crustáceos presentan muchas diferencias con éstos [469]. Para empezar, no poseen el conjunto total de las vísceras, como tampoco, ninguno de los restantes animales no sanguíneos. Hay otros dos géneros no sanguíneos, los testáceos y el grupo de los insectos [470]. Todos estos carecen de sangre con la que formar las vísceras porque tal fenómeno es parte de su propia sustancia. Que unos tengan sangre y otros no, se incluirá en el razonamiento que define su sustancia. Además, la finalidad que tienen las vísceras en los animales sanguíneos, en absoluto se encontrará en tales animales, pues no [678b] tienen venas ni vejiga, ni respiran, sino que solamente necesitan el análogo al corazón. En efecto, la facultad sensitiva del alma y causante de la vida se halla, para todos los animales, en algún principio de las partes y del cuerpo. Y todos estos tienen las partes relacionadas con la alimentación por necesidad, aunque los tipos difieren según los lugares por donde reciben el alimento.
