Obra biologica
Obra biologica Esta criatura tiene dos conductos y una sola hendidura por la cual toma el lÃquido para la alimentación, y por donde, a su vez, expulsa el humor restante, pues no está claro que tenga ningún excremento como los demás testáceos. Por eso especialmente, es correcto llamarla vegetal, asà como a cualquier otro animal semejante, ya que ninguna planta tiene excremento. Por el medio pasa una fina separación [483] en la que, probablemente, se sitúa lo más importante para la vida. En cuanto a los que reciben el nombre de ortigas o anémonas de mar [484], no son [681b] testáceos, sino que se salen fuera de la clasificación de los géneros y su naturaleza vacila entre planta y animal. Por el hecho de que, algunas de ellas viven sueltas [485] y corren hacia la comida y son sensibles a los agentes externos, son parecidas a los animales. Además utilizan la dureza de su cuerpo para protegerse. Pero como son imperfectas y se adhieren rápidamente a las rocas, y además carecen en absoluto de un residuo evidente, aunque posean boca, están muy próximas al género de las plantas. El género de las estrellas de mar es parecido a éste, pues se lanzan a chupar muchas ostras, y al de los citados animales que viven sueltos, como los cefalópodos y los crustáceos. El mismo razonamiento se sigue respecto a los testáceos.