Obra biologica
Obra biologica En los testáceos la parte que rige la sensibilidad ocupa el mismo lugar, pero es menos aparente. Sin embargo, es preciso buscar siempre este principio en torno al medio: en todos los animales inmóviles, entre la parte que recibe la alimentación y aquella mediante la que se produce la secreción espermática y excremental, y en todos los animales que se mueven [682a] siempre en el medio, entre la derecha y la izquierda. En los insectos la parte de tal principio, como se ha dicho en los primeros tratados [487], está entre la cabeza y la cavidad del estómago. Este, en la mayoría, es uno solo, pero en otros hay más, como en los ciempiés y en insectos largos. Por eso, aunque se partan, siguen vivos. La naturaleza intenta crear en todos los animales un solo órgano de tal clase, y cuando puede, lo hace, pero cuando no, crea más de uno. Y está más claro en unos casos que en otros.