Obra biologica
Obra biologica Se ha explicado cómo los animales realizan movimientos voluntarios y por qué causas. Pero algunas partes realizan ciertos movimientos involuntarios, la mayoría son no voluntarios [599]. Llamo involuntarios, por ejemplo, al del corazón y al de las partes pudendas (a menudo se mueven por alguna imagen, no porque realmente lo haya ordenado la mente). No son voluntarios, por ejemplo, el sueño, el despertar, la respiración y todos los demás semejantes. Ni la imaginación ni el deseo son absolutamente responsables de estos movimientos, al contrario, como los animales necesariamente sufren una alteración física y cuando las partes se alteran unas crecen y otras decrecen de modo que los cambios naturales de uno a otro contienen ya movimiento y cambio (las causas de los movimientos son los calentamientos y enfriamientos naturales, tanto externos como internos), y los movimientos de las partes referidas que suceden contra la razón se producen cuando coinciden con una alteración. En efecto, el pensamiento y la imaginación, como se ha dicho anteriormente, ofrecen las posibles acciones de las afecciones. Presentan las imágenes de las cosas factibles. Estas partes actúan con más claridad por el hecho de que cada una de ellas es como un ser vivo independiente. [La razón de esto es que contienen humedad vital] [600]. El corazón es evidente por la siguiente causa: porque contiene los principios de las sensaciones. Prueba de que el órgano reproductor es del mismo tipo es que la fuerza seminal sale de ella como un ser vivo. Razonablemente los movimientos se unen al principio desde las partes y a las partes desde el principio, y se llegan así los unos a los otros.