Obra biologica
Obra biologica Por eso Empédocles estaba equivocado cuando decía que muchas de las características que los animales tienen son debidas a alguna circunstancia durante su generación; por ejemplo, la columna vertebral es así porque fue rota por torsión[105]. Ignoraba, en primer lugar, que el germen constituido[106] debe tener ya esa potencia y, en segundo lugar, que su productor existía con anterioridad, no sólo lógicamente, sino también cronológicamente. En efecto, el hombre engendra un hombre[107], de tal modo que, debido a que el progenitor es hombre, el hijo sigue ese proceso de formación.
Ocurre[108] lo mismo tanto en los seres que parecen generarse de forma espontánea, como en los artificiales. Ciertas cosas, en efecto, se producen igual de modo espontáneo[109] que artificial, por ejemplo, la salud. En las cosas artificiales, como la escultura, el agente preexiste igualmente, la obra no se origina de forma espontánea; pues el arte es la razón de la obra, con independencia de la materia. Y los productos de la suerte[110] siguen el mismo proceso que los del arte[111].
