PolÃtica
PolÃtica Es un error grave, aunque muy común, hacer descansar exclusivamente la democracia en la soberanÃa del número; porque en las mismas oligarquÃas, y puede decirse que en todas partes, la mayorÃa es siempre soberana. De otro lado, la oligarquÃa no consiste tampoco en la soberanÃa de la minorÃa. Supongamos un Estado compuesto de mil trescientos ciudadanos, y que mil de ellos, que son ricos, despojan de todo poder polÃtico a los otros trescientos, que aunque pobres, son tan libres como los otros e iguales en todo, excepto en la riqueza; dada esta hipótesis, ¿podrá decirse que tal Estado es democrático? Y en igual forma, si los pobres, estando en minorÃa, son superiores polÃticamente a los ricos, aunque estos últimos sean más numerosos, tampoco se podrá decir que ésta sea una oligarquÃa, si los otros ciudadanos, los ricos, están alejados del gobierno. Ciertamente, es más exacto decir que hay democracia allà donde la soberanÃa reside en todos los hombres libres, y oligarquÃa, donde pertenece exclusivamente a los ricos. Que los pobres estén en mayorÃa o que estén en minorÃa los ricos, son circunstancias secundarias; pero la mayorÃa es libre, y es la minorÃa la que es rica. Si el poder se repartiera según la estatura y la hermosura, como se dice que se hace en EtiopÃa, resultarÃa una oligarquÃa, porque la hermosura y la elevada estatura son condiciones muy poco comunes. No serÃa error menos grave el fundar únicamente los derechos polÃticos sobre bases tan deleznables. Como la democracia y la oligarquÃa encierran muchas clases de elementos, es preciso proceder con cautela en este punto. No hay democracia allà donde cierto número de hombres libres que están en minorÃa mandan sobre una multitud que no goza de libertad. Citaré a Apolonia, situada en el golfo jónico, y a Tera. En estas dos ciudades pertenecÃa el poder a algunos ciudadanos de nacimiento ilustre, que eran los fundadores de las colonias, con exclusión de la inmensa mayorÃa. Tampoco hay democracia cuando la soberanÃa reside en los ricos, ni aun suponiendo que al mismo tiempo estén en mayorÃa, como sucedió hace tiempo en Colofón, donde antes de la guerra de Lidia los más de los ciudadanos poseÃan fortunas considerables. No hay verdadera democracia sino allà donde los hombres libres, pero pobres, forman la mayorÃa y son soberanos. No hay oligarquÃa más que donde los ricos y los nobles, siendo pocos en número, ejercen la soberanÃa.