PolÃtica
PolÃtica En tercer lugar, se puede tomar, a la vez, de la ley oligárquica y de la democrática. Y asà el uso de la suerte para la designación de los magistrados es una institución democrática. El principio de la elección, por el contrario, es oligárquico; asà como no exigir renta para el desempeño de las magistraturas es democrático, y el exigirlo es oligárquico. La aristocracia y la república aceptarán estas dos disposiciones, tomando de la oligarquÃa la elección y de la democracia la suspensión del censo. He aquà cómo pueden combinarse la oligarquÃa y la democracia.