Retorica
Retorica En cuanto a cuál es la diferencia entre el ejemplo y el entimema, está claro por los Tópicos[45] (pues allí se ha tratado ya del 15silogismo y de la inducción) que demostrar a base de muchos casos semejantes es, allí, una inducción y, aquí, un ejemplo; mientras que obtener, dadas ciertas premisas, algo diferente de ellas, por ser <tales premisas>, universalmente o la mayor parte de las veces, tal como son, eso se llama, allí, silogismo y, aquí, entimema. Es también claro que cada una de estas especies de 20retórica escolar[46] es igualmente buena, pues, como también se ha tratado en la Metódica,[47] con ambos se obtienen resultados semejantes. Hay, en efecto, discursos escolares, que se basan en ejemplos y otros en entimemas; y, lo mismo, rétores que son hábiles en poner ejemplos o en presentar entimemas. No son, por lo tanto, menos convincentes los discursos basados en ejemplos, si bien logran mayor aplauso los que se basan en 25entimemas.[48] Pero de la causa de ello[49] y de cómo debe usarse cada uno de tales <procedimientos> hablaremos más tarde. Ahora debemos definirlos con más precisión.