Retorica
Retorica No conviene ignorar el fin de cada una de estas formas de gobierno, ya que se elige en relación con el fin.[212] Ahora bien, el fin de la democracia es la libertad; el de la 5oligarquía, la riqueza; el de la aristocracia, la educación y las leyes; y el de la tiranía, la defensa <de la ciudad>.[213] Resulta evidente, por lo tanto, que es con relación al fin de cada una de estas <formas de gobierno> por lo que se deben distinguir sus hábitos[214] y sus usos legales y lo que le conviene a cada una; pues se elige tomando esto por referencia. Y puesto que las pruebas por persuasión proceden no sólo del discurso epidíctico, sino también del talante 10personal (ya que otorgamos nuestra confianza según la impresión que nos causa el orador, es decir, según que parezca bueno o bien dispuesto[215] o ambas cosas), será muy conveniente que dominemos el talante propio de cada una de las formas de gobierno, dado que dicho talante ha de ser forzosamente el elemento de mayor persuasión[216] para los <ciudadanos> de cada una de ellas. Y esto 15se conocerá por los mismos medios. Pues el talante se hace manifiesto por las intenciones; y las intenciones se refieren al fin.