Retorica
Retorica 15También de la mayoría de los deseos se sigue un cierto placer, ya que, o acordándose de cómo sucedió, o esperando que suceda, se disfruta de algún placer:[281] así disfrutan, por ejemplo, los que, sedientos por la fiebre, recuerdan que bebieron y esperan beber; y así disfrutan, igualmente, los enamorados, hablando 20y escribiendo y haciendo siempre cosas que se refieren a su amado, pues consideran como que lo sienten si lo recuerdan. Además de que el principio del amor acontece así para todos; o sea, cuando no sólo se disfruta si <el amado> está presente, sino que también se le ama, cuando está ausente, sólo con recordarlo, y, por esa razón,[282] se experimenta pesar con su ausencia y, de igual modo, cierto placer también en las lágrimas y en los lamentos. 25El pesar se debe, en efecto, a que <el amado> no está presente, pero el placer, a que puede recordarlo y casi verlo a él individualmente y las cosas que hacía y cómo era. Y por eso se ha dicho acertadamente:
Así dijo y en todos ellos excitó el anhelo de llanto.[283]