Retorica
Retorica 25Por otra parte, es evidente que a estas pasiones seguirán también las contrarias, ya que el que se duele de los que sufren desgracias inmerecidas se alegrará o permanecerá insensible ante los que las sufren por lo contrario: por ejemplo, de que los parricidas o los asesinos alcancen su castigo, 30ningún hombre honesto siente pesar, pues es adecuado alegrarse en tales casos, como igualmente lo es en el de los que tienen un éxito conforme a sus méritos: ambas cosas son ciertamente justas y hacen que todo hombre honrado se alegre, dado que por fuerza se ha de esperar que lo que le suceda a quien es igual a uno, a uno <le suceda> también. Y todas estas <pasiones> son propias de un mismo talante, asà como las contrarias lo son del <talante> contrario. Porque una misma persona 1387aes el que se alegra del mal ajeno y el envidioso, dado que quien siente pesar de aquello que <alguien> llega a ser o a poseer, necesariamente sentirá alegrÃa en el caso de su pérdida y destrucción.[140] Por lo cual, todas estas <pasiones> son, por una parte, impedimentos de la compasión y, por otra parte, se diferencian por las causas dichas, de modo que son todas ellas útiles[141] 5para presentar las cosas como indignas de compasión.