Retorica
Retorica Asimismo son de espÃritu pequeño por haber sido ya maltratados por la vida y, por ello, no desean cosas grandes ni extraordinarias, sino lo <imprescindible> para vivir. Son también mezquinos[187] porque la hacienda es una de las cosas necesarias y por experiencia saben que es difÃcil adquirirla y fácil perderla. 30Son cobardes y propensos a sentir miedo de todo, por cuanto se hallan en el estado contrario al de los jóvenes: ellos son, en efecto, frÃos[188] en vez de calientes, de manera que la vejez prepara el camino a la cobardÃa, dado que el miedo es una suerte de enfriamiento. Son además amantes de la vida, y sobre todo en sus últimos dÃas, porque el deseo se dirige a lo que falta y 35aquello de que se carece es lo que principalmente se desea. Y son más egoÃstas de lo que es debido, lo cual es también, desde luego, una suerte de pequeñez de espÃritu.[189] Viven, asimismo, más de lo que se debe, mirando la conveniencia en vez de 1390alo bello a causa de que son egoÃstas, pues la conveniencia es un bien para uno mismo, mientras que lo bello lo es en absoluto.[190] Y son desvergonzados más que pudorosos, porque, como no tienen lo bello en la misma consideración que lo conveniente, desprecian la opinión pública.[191] Son pesimistas por causa de su experiencia (ya que la mayorÃa de las cosas que suceden 5carecen de valor, puesto que las más de las veces van a peor), asà como también por causa de su cobardÃa. Y viven más para el recuerdo que para la esperanza, pues es poco lo que les queda de vida y, en cambio, mucho lo vivido y, por su parte, la esperanza reside en el futuro, mientras que el recuerdo se asienta en el pasado. Lo cual es también la causa de su charlatanerÃa, 10pues se pasan la vida hablando de sucesos pasados, porque gozan recordando.[192]