Retorica
Retorica I. Un lugar común, propio de los entimemas demostrativos, es el que parte de los contrarios.[303] Conviene considerar, en efecto, si a un contrario le es pertinente otro, eliminándolo, si no lo es, y aplicándolo, si lo es; por ejemplo, el ser sensato es bueno porque la falta de control 10sobre uno mismo es perjudicial. O como <se dice> en el discurso sobre Mesenia:[304] «pues si la guerra es causa de los males presentes, con la paz convendrá enmendarlos». He aquà otros ejemplos:
Ya que en modo alguno, contra los que han obrado mal
en contra de su voluntad, es justo dejarse llevar por la ira,
15tampoco si uno hace a la fuerza un favor,
es conveniente mostrarle por ello agradecimiento.[305]
Mas puesto que entre los mortales, decir mentiras
resulta convincente, preciso es considerar también lo contrario:
que muchas verdades se tornan increÃbles para los mortales.[306]
